Qué hacer en Gerona un fin de semana

El Vecindario Viejo y el Vecindario del Mercadal de Girona están separados por el río Onyar, y para lograr juntar estos 2 lados, siempre y en todo momento hubo puentes, si bien el día de hoy no se guarda ninguno de origen medieval.

Las vistas desde cada uno son completamente distintas, y lo que te aconsejamos es atravesar todos. Ahora nos afirmarás después como te ha dado gusto mucho más.

¿De qué forma llegar y de qué forma desplazarse por Girona?

Girona es una localidad que está realmente bien comunicada y para lograr llegar hasta ella es viable llevarlo a cabo de distintas formas.

Llegar a Girona en avión

¿Qué ver en Girona en 2 días?

En el momento en que viajes a Gerona, procura dedicarle cuando menos un par de días. Si bien lo primordial lo puedes observar en uno, estoy segura que vas a estimar quedarte por lo menos un fin de semana pues la localidad está llena de sitios indispensables para conocer.

Girona es una localidad de origen de roma y eso se aprecia bastante en el momento en que la andas recorriendo. En verdad tiene prácticamente 2000 años!!

Los Baños Árabes

Entre los monumentos indispensables que ver en Girona indudablemente son los baños árabes. Hay que dejar en claro que los baños no fueron construidos por los árabes. Girona fue conquistada por los musulmanes, pero las permanentes peleas no les dejaban efectuar creaciones esenciales. Por consiguiente se los conoce como baños árabes, pues su apariencia imita baños árabes habituales del Norte de África y usan sistema de calor por vapor al estilo árabe. Los elementos que resaltan en él son la cúpula, el vestuario y la salón de reposo con una bóveda.

Es atrayente comprender que en el siglo XV los baños fueron comprados por unas monjas capuchinos. Ellas utilizaban los mismo baños como lavadero y cocina. Los baños árabes asimismo se muestran en el Juego de Tronos, si bien de todos modos llevaban varios siglos sin ser usados para bañarse.

Qué conocer en Girona

Girona era una localidad a la que el turismo no tenía en cuenta hasta recientemente. Con la fuerza de los pueblos ribereños de la Costa Brava, el mastodonte de Barcelona a solo cien km y el archifamoso teatro museo de Dalí en Figueras, siempre y en todo momento era rincón de paso. Pero, la historia pone a cada uno de ellos en su lugar. Afortunadamente. Y en este momento, Girona es una capital con aires de pueblo donde pasear relajados, una ciudad con un casco viejo lleno de monumentos, un espacio con decenas y decenas de rincones “instagrameables”, un ayuntamiento que huele bien, más que nada, en el mes de mayo en el momento en que se festeja el Temps de Flors, y que sabe aún mejor.